- Disminución significativa o eliminación de las arrugas, estrías, capilares y varices
- Mejora del tono cutáneo y muscular
- Reducción de la celulitis
- Reducción de volumen corporal de hasta 9 cm
- Efectos: tensor, drenante y anti-inflamatorio
Las frecuencias específicas desarrollan, en particular, una acción de normalización fisiológica y de reequilibrio energético de los tejidos tratados, regenerándolos y revitalizándolos en su totalidad. Su acción se produce a diferentes niveles:
A nivel de tejido conjuntivo actúa sobre las fibras específicas de la sustancia intercelular: colágenas, elásticas y reticulares, incrementando las funciones de sostén y relleno características de este tejido, lo que explica el efecto antiarrugas y se muestra como una tonificación tanto facial como corporal.
A nivel cutáneo mejora el trofismo de las células epiteliales, es decir su nutrición, acciones y crecimiento, con un efecto regenerador y/o eutrófico, que afecta preferentemente a las células del estrato basal epidérmico, eliminando las capas superficiales envejecidas y permitiendo la aparición de las capas más hidratadas.
Este efecto se manifiesta mediante la mejora del aporte de oxígeno y nutrientes a las células de la capa de Malpigio de la epidermis a través de su incidencia en los mecanismos de transporte de la membrana celular.
A nivel vascular tonifica las paredes de los vasos, reduciendo la ectasia capilar y la de las vénulas precapilares. Realiza un efecto venotropo y linfotropo, estimulante del retorno venoso y al mismo tiempo favorece el drenaje de productos de desecho del metabolismo celular. También tenemos una acción de estimulación de los vasos linfáticos.
A nivel muscular produce un efecto tonificante en las miofibrillas celulares de la musculatura estriada ejerciendo un efecto de tensión natural.
Las frecuencias específicas desarrollan, en particular, una acción de normalización fisiológica y de reequilibrio energético de los tejidos tratados, regenerándolos y revitalizándolos en su totalidad. Su acción se produce a diferentes niveles:
A nivel de tejido conjuntivo actúa sobre las fibras específicas de la sustancia intercelular: colágenas, elásticas y reticulares, incrementando las funciones de sostén y relleno características de este tejido, lo que explica el efecto antiarrugas y se muestra como una tonificación tanto facial como corporal.
A nivel cutáneo mejora el trofismo de las células epiteliales, es decir su nutrición, acciones y crecimiento, con un efecto regenerador y/o eutrófico, que afecta preferentemente a las células del estrato basal epidérmico, eliminando las capas superficiales envejecidas y permitiendo la aparición de las capas más hidratadas.
Este efecto se manifiesta mediante la mejora del aporte de oxígeno y nutrientes a las células de la capa de Malpigio de la epidermis a través de su incidencia en los mecanismos de transporte de la membrana celular.
A nivel vascular tonifica las paredes de los vasos, reduciendo la ectasia capilar y la de las vénulas precapilares. Realiza un efecto venotropo y linfotropo, estimulante del retorno venoso y al mismo tiempo favorece el drenaje de productos de desecho del metabolismo celular. También tenemos una acción de estimulación de los vasos linfáticos.
A nivel muscular produce un efecto tonificante en las miofibrillas celulares de la musculatura estriada ejerciendo un efecto de tensión natural.